Los fiordos Naeroy y Geiranger poseen unas aguas turquesas que serpentean entre montañas, cascadas y mil matices de verde. El fiordo Geiranger o Geirangerfjord es más pequeño que el Naeroy, y tiene una longitud de 16 kilómetros aproximadamente, por lo que su travesía no dura más de una hora de ida y vuelta, pero los paisajes son inolvidables.