Más de dos millones de turistas visitan la capital estona cada año, atraídos por su rara mezcla entre ciudad vanguardista y medieval. Un lugar de bella arquitectura, mucha bohemia y alegres terrazas. La Ciudad Vieja de Tallín es Patrimonio de la Humanidad desde 1997, la cual se encuentra perfectamente conservada la que, además exhibe varios estilos arquitectónicos.