Manila es el centro neurálgico de la política y la economía filipinas, un imán que atrae a personas de todos los rincones del país. El corazón de Manila late hoy en Makati, el moderno distrito de comercios y entidades bancarias. En él se acumulan los edificios altos y elegantes, zonas residenciales de moda para los más pudientes con centros comerciales ultramodernos y gran variedad de hoteles.