Por la calle de Pils, en la ciudad de Riga, se llega al sobrio castillo de Riga, emplazado a orillas del río Daugava y originario del siglo XIII, en el lugar donde fueron construidas las primeras fortificaciones de Riga. La estructura fue reconstruida a fondo entre 1497 y 1515. Sobre el asentamiento del castillo, los suecos constuyeron anexos espaciosos en 1641. El gobierno letón declaró el castillo su residencia en 1938. Hoy es la residencia oficial del presidente de Letonia así como sede de varios museos.