El castillo de la ciudad de Cesky Krumkov, en la República Checa fue levantado en el año 1253. Todavía conserva el foso donde vive una pareja de osos. Esta pequeña ciudad cercana a Praga brinda la posibilidad de asomarse por unas horas al mundo en el que vivía la aristocracia checa hace siglos. National Geographic Traveler la ubicó entre los 16 destinos históricos más lindos del mundo.