De todas las ciudades balnearios de la República Checa, Karlovy Vary es la más visitada y concid, situada en Bohemia, la región occidental de la República Checa, en la confluencia de los ríos Eger y Teplá. Sus orígenes se remontan al ano 1358, cuando el emperador Carlos IV mandó a construir allí un castillo de caza y fue en 1370 cuando el monarca elevó Karlovy Vary a la categoría de ciudad. Es famosa históricamente por sus fuentes termales (13 fuentes principales y unos cientos más pequeñas) y el río Teplá, también de aguas calientes.