Los tranvías son una de las mejores formas para conocer y pasear por la ciudad de Praga. Históricamente, los tranvías comenzaron a funcionar en Praga el 23 de septiembre de 1875. En sus inicios los tranvías eran tirados por caballos. La red de tranvías de Praga tiene 135 kilómetros y cuenta con 25 líneas diurnas y 9 nocturnas. En combinación con el metro permite llegar a cualquier punto de interés de la ciudad.