Llamado "palacio subterráneo" por los propios moscovitas, el metro de Moscú es considerado uno de los más bellos del mundo, La estación Mayakovskaya es una de las tantas estaciones y está dedicada al poeta soviético georgiano Mayakósvski, uno de sus atractivos principales es su estructura: una serie de arcos iluminados artificialmente, a través de lámparas colocadas en sus 36 cúpulas, hechas de mosaicos con imágenes que engrandecen los logros de la época soviética, como fueron los deportes y el ejército.