Los puentyes de fueron erigidos durante el período imperial, como el de Griboedov, en la foto, escoltado por grifones de alas de oro, son uno de los atractivos de San Peteresburgo. Para apreciar la belleza y grandiosidad de estas construcciones y el conjunto de la arquitectura zarista es preciso tomar el crucero que surca los ríos Neva y Moika y se adentra por los canales.