Adentrarse en las Cuevas Cango es una de las aventuras más excitantes, dentro de ella hay numerosas salas y pasillos que conducen a los turistas de un sitio a otro. Una vez se entra en la cueva y se bajan los 200 escalones, podrá ver en una de las salas principales, las espectaculares estalactitas que la naturaleza ha formado a través de la filtración lenta de aguas a lo largo de los años. Pero lo mejor de todo son los túneles y pasillos entre los que se encuentra “La chimenea del diablo”, 45cm de ancho y 3,5m de largo.