Símbolo de la ciudad de Estocolmo, con las tres coronas del blasón que se destacan en la cima de la torre de 106 metros de altura, el Ayuntamiento se yergue en el barrio de Kungsbolmen y ofrece una hermosa vista de Riddarfjarden. Kungsbolmen, antaño barrio de artesanos y pequeños industriales, sufrió una radical transformación entre los siglos XIX y XX, con la construcción del Ayuntamiento, entre otras edificaciones, este barrio pasó a transformarse en uno de los centros de la vida ciudadana.