Bonigen es el pueblo idílico a la parte izquierda del Lago Brienz atrae visitantes de todas partes del mundo con su espectacular ribera del lago y con las callecitas más pintorescas en el centro del pueblo, donde podrá descubrir preciosas casas históricas pintadas a mano. Bönigen está a cinco minutos de Interlaken en autobús y es un verdadero paraíso para los que quiéren relajarse.