Lausana, en español, posee un casco antiguo dominado por la Catedral, una de las joyas góticas de Suiza, la cual se encuentra rodeada de callejuela medienvales salpicadas de cafés y boutiques. La ciudad se halla en un emplazamiento privilegiado y goza de magníficas panorámicas del lago Leman. Con un clima mediterráneo y paisajes alpinos, la ciudad trempa desde la orilla del lago hasta las tres colinas sobra las que se asienta.