En solo treinta kilómetros de extensión, esta isla forrada de palmeras y bañada por cristalinas augas tibias se ha transformado en la Meca para los exploradores del mundo submarino, quienes encuentran aquí el balance perfecto entre la práctica de este deporte y el relajo de unas merecidas vacaciones. Esta isla, conocida como "isla tortuga" es la isla con más prestigio para la práctica del buceo, debido a sus generosas barreras de coral.