A orillas del Bósforo se encuentra el muelle de Karaköy, desde el cual se toma uno de los vapores que recorren este río en dirección al mar Negro. A bordo de la embarcación sólo cabe deleitarse con las "yalis", las mansiones de madera que pertenecieron a los estambulíes adinerados de los siglos XVIII y XIX, de las cuales quedan unas seiscientas.