Hay un lugar que se mantiene biológica y culturalmente prístino, que alguna vez atrajo naturalistas y que hoy llama lentamente a turistas y aventureros, conservacionistas y amantes de la naturaleza. Es el río Caura, uno de los mayores afluentes del río Orinoco. En sus 700 kilómetros de largo, este río presenta diversas villas de indios yekuana, las que pueden ser visitadas enlos tours.